Hacer ejercicio: del propósito a la realidad

Sin importar por qué hagas ejercicio, activar tu cuerpo es muy recomendable ya que mejorará en gran medida el funcionamiento de tu organismo, lo que te ayudará a prevenir enfermedades, mejorar tu salud, fortalecer tus músculos y, por supuesto, lucir el cuerpo que siempre has querido.

La parte más importante ya la comenzaste al leer este artículo, así que ahora es momento de continuar con los siguientes pasos para hacer realidad tus metas físicas de este año. Ponte tenis y ropa deportiva que esos kilitos de menos te están esperando.

1. Si estás empezando de cero, lo primero que tienes que hacer es encontrar tu ejercicio. Esto significa descubrir la actividad que mejor se adapta a tu personalidad y estilo de vida. No porque esté de moda debes de elegir uno u otro ejercicio. Date el tiempo de investigar varios, ve a clases de prueba y decídete por el que más te convenza.

2. Una vez que ya sabes qué tipo de ejercicio quieres practicar, comienza con lo más sencillo, no te dejes llevar por la emoción. Cada quien tiene un ritmo para ir avanzando y tú tienes que irlo descubriendo. No te desanimes y ve paso a paso, más valen pequeños logros que enormes frustraciones.

3. Haz del ejercicio parte de tu rutina diaria, incluso ponte recordatorios para que tengas presente esta nueva actividad y le des la misma importancia como si se tratara de una junta de trabajo. Planear cuándo y a qué hora harás ejercicio, te ayudará a mantenerte constante y no tirar la toalla.  

4. Encuentra una recompensa que te mantenga motivado, cuidando que ésta no sea comer de más. No se trata de hacer ejercicio y terminando comerte una hamburguesa, sino de mejorar tu vida en todos los sentidos. En lugar de ello, consiéntete con gustos positivos como una noche de películas o un delicioso masaje.

5. Lleva un registro de tus avances. Apunta tu peso y tu talla para que semana con semana vayas actualizando tu información y te sientas impulsado a continuar. Al inicio puedes sentir que vas muy lento, recuerda que el ejercicio es sinónimo de constancia; si te esfuerzas, cuando menos te des cuenta habrás superado tus expectativas.

Ahora es momento de llevar la teoría a la práctica y comenzar a hacer ejercicio. Nunca es tarde para empezar y el tiempo no es un pretexto, no olvides que lo más importante eres tú: ejercitarte es una gran forma de quererte.

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