¿Las vacaciones no fueron suficientes?

La depresión posvacacional es una realidad y seguramente ya la has experimentado. Pero ¿cómo puedes superarla? Sigue leyendo para liberarte de este síndrome que cada vez padecen más personas en su vida laboral.

Como te has de imaginar, este síndrome es el conjunto de emociones que te provoca el cambiar de una situación de descanso a una situación de estrés. Entre sus síntomas, se encuentran irritabilidad, desánimo, apatía, insomnio y la dificultad para interactuar con los demás.

Es totalmente normal sentirte un poco deprimido los primeros días después de las vacaciones, el malestar comienza a volverse serio si rebasa las dos semanas después de volver al trabajo. En este sentido, es de suma importancia saber cómo evitarlo y cómo salir de esta situación.

Concéntrate en lo positivo:

Aunque a veces parezca imposible, el trabajo que te espera tiene muchas cosas positivas, como la relación con tus compañeros de trabajo, los proyectos que te emocionan y los nuevos retos que están por venir. Ver el lado bueno, siempre te hará sentir mucho mejor.

Respira y tómatelo con calma:

Es posible que se hayan acumulado los pendientes y hayan surgido nuevos. El secreto para salir a flote es organizarte, no quieras solucionar todo de golpe, ve resolviendo tarea por tarea para que el estrés no te consuma.

Crea nuevas metas:

Más allá de pensar cuándo serán las próximas vacaciones, ponte objetivos profesionales en tu trabajo, ¿qué te gustaría mejorar?, ¿cómo puedes obtener un ascenso o un aumento?, ¿qué curso te gustaría tomar? Responde esas preguntas y trabaja para crecer como profesionista.

Deja el trabajo en la oficina:

Hay tiempo para todo, por eso es muy importante organizarte para aprovechar al máximo cada momento del día. Procura dejar tus pendientes laborales en el trabajo y no llevarlos a otros aspectos de tu vida, esto puede provocarte problemas y hacerte sentir que sólo vives para trabajar.

Ten actividades extralaborales:

Haz ejercicio, toma clases de cocina, lee un libro, ve al cine, sal con tus amigos o con tu pareja. Equilibra las actividades de tu día a día y hazte un tiempo para llevarlas a cabo. Es muy importante que veas el trabajo como una parte de tus responsabilidades y no como el centro de todo.

Sin duda, las vacaciones son una experiencia maravillosa y todos quisiéramos vivir descansando; pero el trabajo también tiene grandes beneficios si lo aprovechamos positivamente. Así que, ¡a trabajar porque esas vacaciones no se pagan solas!

 

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